Una aventura que ya se quedó sin rieles, sereno y locomotoras.

El sueño de poder contar con un ferrocarril en la localidad de Fortín Olavarría fue cumplido. Si bien es verdad que llegó a pasar el tren por este lugar, también es cierto que hoy en día no que dan ni los rieles; sólo podemos acercarnos y observar la estación y los distintos molinetes con algunos cahos de rieles desparramados por los distintos lugares de la "Vieja Estación", como se la conoce hor por hoy. Si hay que volar, volemos. Vayamos hacia los años de la década del 10. Se vivían los primeros años de esta década, y Fortín Olavarría estaba en pleno crecimiento. Debido a la cantidad de pobladores y al empuje de los mismos, este pequeño pueblo comenzó a crecer en un proceso sin pausa. La mirada de toda la comunidad "fortinense", hizo que se extendiera la necesidad de contar con un ferrocarril. De esta forma, se pedía que la extensión del ramal ferroviario La Plata al meridiano Vº pasara por esta localidad para fomentar aún más el estado de prosperidad. A raíz de ésto, autoridades del pueblo enviaron un petitorio firmado por una gran cantidad de habitantes, entre ellos José M. Vázquez, Cipriano Suaréz, Juan Etchegaray, Jacinto Toso, Juan Blanch, Agustín Arancibia, Pedro Catoggio, Pedro Priani, Teodoro M. Quinteros, etc., al Ministro de Obras Públicas, el Dr. José Tomás Sojo el día 10 de mayo del año 1910. la solicitud fue tenida en consideración el el entonces Ingeniero Inspector del FF.CC, Ingeniero Enrique de Madrid con la advertencia de que debían entregarse gratuitamente los terrenos que la vía iba a ocupar, debido a que el pueblo no podía realizar ningúntipo de gasto en inversiones. Este pidido fue finalmente aceptado, por lo que se comenzó a formar una comisión pro- ferroviaria de la colonia y el pueblo de "Fortín Olavarría", la cual estaba integrada por hombres como Jacinto Toso (presidente); Juan N. Medina (secretario); y Antonio Llanes (tesorero). A partir de este momento se comenzó con la edificación de las obras para que cuanto antes se pudiera contar con el anhelo de todo un pueblo, que más que nunca se encontraba todo unido y con ganas de colaborar en dicho emprendimento para y por el bien de todos. La estación del ferrocarril, sería habilitada para el tráfico de pasajeros, encomiendas, cargas, haciendas y telégrafo. Algo anécdotico y para tener conocimiento de la ubicación de las vías, es que las mismas se encontraban a una altura de 102 mts. por encima del nivel del mar, con una distancia de unos 551 kilómetros de la ciudad de La Plata. Finalmente, y tras haberse realizado todos los medios posibles para que el ferrocarril quede instalado en la localidad de Fortín olavarría, el 25 de Julio del año 1913 llega al pueblo la primera locomotora, habilitando al público el canal ferroviario al año siguiente; el 7 de enero de 1914. Por ese entonces, el Jefe de la estación era el señor Manuel Benitez y entre los primeroas en subirse a un bagón se cuenta a D. C. Vidal- José Genaro Poyo- y, Francisco Morán Fuentes. Estos nombrados, salieron un domingo a las 16 hs. con destino a la ciudad de La Plata; arribando a destino el lunes por la tarde- noche, debido a un incombeniente sucedido al llegar al Río Sanborombón donde se encontraron con un accidente de características, ya que en ese lugar había descarrilado un tren. Cabe aclarar, que los pasajeros pudieron llegar al dstino propuesto tras haber tomado un tren lechero que salía del accidente y regresaba hacía la ciudad de La Plata. Los días martes y viernes pasaba el tren con destino a Mira Pampa. Los días domingos llegaba un tren especial de 40 jaulas para el traslado de haciendas. Los trenes eran mixtos, es decir que transportaban personas y bultos. En la estación ferrocaril de este pueblo, se cargaba con destino a Avellaneda, quesos, cuajada, aves en cantidad y los comisionistas hacían lo propio con las compras que realizaban: liebres, peludos, plumas de avestrúz, huevos, etc. Todos, ricos y pobres, hicieron uso de lo que fue sinónimo de adelanto para la época.   Pablo Truffa