Jardín de Infantes: La segunda casa de todo los niños fortinenses.

Entre carpinteros, cuentistas, recreos, trencitos, penitencias y meriendas.
Desde el año 1969, Fortín Olavarría cuenta con un Jardín de infantes para la comodidad de todos los habitantes del lugar a la hora de inviar a sus hijos a un lugar de educación, o mejor dicho de recreación. Si bien es cierto que luego de siete años pudo instalarse en un lugar físico determinado y propio, también es verdad que no se esperaba tanta concurrencia desde un principio. Hoy en día, puede decirse que dicho establecimiento se encuentra en muy buenas condiciones y bajo la concordancia de maestras jardineras muy sociables. Haciendo un poco historia y retrocediendo el tiempo hacía el año innaguración, hay que aclarar que desde un comienzo, el Jardín de Infantes que lleva el Nº 902, comenzó a funcionar en aulas de la Escuela Primaria; Escuela nº 5. En esos tiempos, la señorita Esther Broto, quien se convirtió en la primera directora del establecimiento invitó a toda la comunidad a la conformación de una Asociación Cooperadora y a la inscripción de socios que apoyaran económicamente, para llevar adelante las tareas del establecimiento. Esta propuesta encontro muchísimo eco en los ciudadanos de Fortín, y fue de esta manera como meses más tardes, más precisamente el 23 de septiembre del año 1969, en una asamblea realizada en las instalaciones de la Escuela Nº 5, se vota a favor, mediante el voto secreto, de la conformación de una cooperadora. La misma tendría que encargarse de lograr componer una lista de socios para juntar dinero, y de esa forma poder construir un Jardín de Infantes propio. La Cooperadora que se formó, estaba conformada por algunos de los siguientes nombres: Emilia S. C. de Bravo, presidenta; Celina Z. de Pallicer, vicepresidenta; Palmira F. H. de Martín, secretaria; Noris C. de Todino, tesorera y Enrique O. Gasselli, Olga S. de Pallicer, Ema B. de Sacco, entre otros como vocales; mientras que como revisadora de cuentas quedó Perla N. Caldentey y su asesora, Esther Broto. A medida que fue pasando el tiempo, se fue observando que el lugar que se estaba ocupando desde un comienzo era inadecuado para la cantidad de chicos que concurrían; por lo que se trasladó hasta "la casa de familia" de la Delegación Municipal. Ya por estos esntonces se estaba barajando la posibilidad de conformar un establecimiento físico propio. Este llegó gracias al apoyo de todo un pueblo que de una u otra manera puso su granito de arena para lograr que el anhelo deseado en 1969, se hiciera realidad y el pueblo fortinense tubiese frente a sus hojos un lugar donde mandar a sus hijos para la preparación previa de la educación. Así fue como un 10 de julio del año 1976, y con la señorita Vicenta Luna como presidenta queda innagurado el Jardín de Infantes Nª 902 "Doctor Carlos Cortelezzi", nombre puesto a la memoria del primer médico con que contó Fortín Olavarría. Ahora sí; sólo restaba ponerse a pensar que lo más duro estaba concretado. Ahora, era tiempo de ir transformando de apoquito y sin ningún apuro el lugar en un verdadero establecimiento pre- escolar. Y fue así nomás. Sigiendo con este recorrido cronológico que estamos llevando a cabo, es importante destacar que por el año 1989, se amplia el edificio construyendo una sala; mientras que dos años más tardes se comienza a edificar un salón de usos múltiples, el cual queda definitivamente construido para el año 1994. Esto no es todo, sino que desde mediados del año 1997, y como consecuencia del elevado número de chicos que concurren a estas instalaciones, teniendo en cuenta que hay un sólo Jardín y ninguna especie de guardería infantil, el servicio se amplía y ahora ya cuenta con tres secciones. Hoy quien se hacerca hasta el lugar físico, podrá observar que el crecimiento se nota y mucho, aunque también es verdad que hay obras que desde hace mucho tiempo se encuentran a la deriva y sin apuros de terminarlas. Pero así y todo, podemos decir que lo importante hoy en día está a dispocisión de todos; y en optimas condiciones. El Jardín se encuentra ubicado en la intersección de la calle Comandante Saenz y la diagonal Presidente Roque Saenz Peña. El mismo está compuesto por tres salas de niños, una sala de dirección, una cocina, tres baños, un salón de actos nuevo y un patio con la presencia de innumerable cantidad de juegos, donde día a día los chicos pasan su ratito de felicidad y a la hora del timbre de despedida, se ban con lagrimas en los hojos esperando que llegue lo antes posible el día siguiente. El salón de usos múltiples construído hace pocos años, es utilizado para la realización de algún tipo de fiesta, y también para recaudar fondos posibles para seguir invirtiendo en algo que nunca es tarde. Algunas de las pesonas que trabajan en el lugar son: la señora Stella M Bonato de Ginestra, directora, la auxiliar María R. L. de Castro, entre otras. Por último, el Jardín Nº 902 no sólo cumple la función de contenera los distintos niños que se acercan al lugar por el transcurso de cutro horas, sino que todo lo contrario; durante ese tiempo se realizan tareas como juegos diversos tanto para chicos como para chicas, se preparan números para las distintas fiestas, se les da contención, los alimentas a través de la tradicional merienda y los minan un poco para tratar de no perder la costumbre de entrecasa. Pablo Truffa